¡La patagonia sí está en Chile!

0

En estos momentos, estimados amigos patagones, creo que como ciudadanos en general, y más específicamente como jóvenes, tenemos la responsabilidad de cambiar nuestra realidad. El cambio mencionado no será espontáneo, ni tampoco desde el extremo idealismo, porque si queremos cambiar el mundo no podemos obviar la importancia de las acciones, acciones que deben ostentar un sentido.

Basta de concebir la política y al estado como algo externo a nosotros. La gente de Aysén, nuestra gente, mi gente, debe sentirse parte de un país que está en constante reajuste. En este difícil momento de inflexión política, en el cual por un lado ascienden con gran fuerza movimientos que buscan ser parte de la ciudadanía  -no representarla desde la distancia- , buscando retomar en cierto sentido y  para nosotros lo que por medio de engaños y posterior “acostumbramiento” nos han robado y hemos entregado; mientras que por otro lado, y en contraposición, las oligarquías y las clases acomodadas intentan por medio de sus diferentes fuerzas políticas continuar su control estamental de la sociedad.

En este contexto de pugna constante es necesario, aunque suene redundante, que, como región de Aysén, nos hagamos parte de los grandes debates nacionales, exponiendo nuestros puntos de vista y sintiéndonos como patagones parte de un país que pide a gritos de miles de personas que vuelva a ser de su propia gente. ¿De qué sirve solo juntarse  a la hora de ver un partido de fútbol?, ¿De qué sirve el nacionalismo solo para cuando hay que enfrentarse a un extranjero?. Si vamos a enfrentarnos contra los extranjeros, enfrentémonos como ciudadanos a la gran empresa que históricamente a destrozado nuestra naturaleza. Esa que ha corrompido nuestros bosques, ventisqueros y en cierto sentido  a  nosotros mismos. Esta Patagonia, que desde la distancia sigo amando, debe tomar un rol activo en la contingencia nacional, ya que lo queramos o no, somos parte de este país centralizado y gran parte de nuestra realidad se decide a puertas cerradas a mil seiscientos kilómetros de nosotros, sin que siquiera estemos sentados en la misma mesa.

Luego de este gran prologo marcado por el sentimentalismo, lo que me lleva a conversar con ustedes es la nueva Ley de Universidades del Estado que en estos momentos está en trámite. Ésta ley afectaría directamente a la recién concebida Universidad de Aysén (no en el área de gobernanza ya que tiene estatutos post 90, pero si en financiamiento y área laboral).

La casa de estudios que hasta la actualidad ni siquiera ostenta un centro de estudiantes, ¿Cómo podrán salir trabajadores sociales, si no se hacen parte de lo social? Me refiero a lo social ya que en la pugna respecto a la Ley de Universidades del Estado no solo está en juego un simple rol de gobernanza, funcionamiento y financiamiento, sino que están representadas desde mi punto de vista y sin ánimos de universalizar ni plantear absolutos los diferentes contextos económicos, políticos y sociales que tanto en nuestro país como en nuestra región se han reproducido y generado un sin fin de desigualdades.

Estudiantes y principalmente funcionarios en pie de lucha ante una reforma que hasta antes de exponer las indicaciones que serán ingresadas, transformaba a la educación pública y estatal en simple empresa del gobierno de turno, un proyecto de ley que no contempla hasta el día de hoy el fortalecimiento real de la educación pública, ¿Cuántos años nos llevó tener una universidad pública y estatal en nuestra región? Y ahora que la tenemos, ¿Vamos a dejar que sea regida por una legislación que no contempla fondos para ampliar su matrícula, ni fortalecerla en términos de calidad?

En ese sentido concibo necesario y prioritario que tanto estudiantes como funcionarios de la única universidad pública estatal de la región de Aysén, tomen el rol que les corresponde y hagan de su universidad propia, propia de una comunidad universitaria triestamental organizada.

Por Ivan Ojeda Pereira

Estudiante de Sociología

Universidad de Chile

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.